Las cualidades han de ser de tipo humano y también profesionales:
Un coach cree en el crecimiento y en el potencial humano.
Es buen comunicador, practica la escucha activa atendiendo a los mensajes evidentes y ocultos del cliente.
Inspira a otros ilusión, entusiasmo y confianza.
Su comportamiento es congruente, con equilibrio entre lo que hable y hace.
Tiene fácil empatía con las personas, es asertivo y proporciona apoyo.
Favorece la asunción de cambios orientados al logro de los objetivos.
Tiene una visión global de la capacidad humana para progresar.
Es ético y honesto.
Como profesional debe ser conocedor del mundo empresarial y tener experiencia en este campo.