Después de tener más claro esto del Coaching. Tengo mi primera sesión.
En mi primera sesión lo primero que sale a la palestra, es que utilizo mucho la palabra “intento”, no eres consciente de cuanto haces una cosa hasta que empiezas a darte cuenta. En el coaching no ha sitio para los intentos solo para la acción.
Después de repasar mis intenciones y una agradable conversación. Me comprometo a escribir unos objetivos, con fecha de fin, cuantificables y medibles. Debo prioritizar las áreas que necesitan mejoras y que a la vez influyen más en la cuenta de resultados. Hago 2 páginas con mis valores, objetivos, y una tabla de áreas con valores del 1 al 3 por orden de necesidad de mejora y otra tabla igual pero clasificando como afecta a la cuenta de resultados.
Quedamos en atacar esas áreas y revisar si cumplimos para Semana Santa. Establecemos una cita por semana para ir corrigiendo cosas que nos permita cumplir nuestro compromiso.